Un dramático incidente sacudió a la comunidad de Tampa, Florida, cuando Natavia Sanders, de 18 años, despertó y logró llamar al 911 para reportar que había sido estrangulada por su propia madre. La llamada, que terminó abruptamente con el sonido de una puerta abriéndose, fue el preludio de un trágico desenlace que ahora enfrenta a Rotesha Silveus, de 38 años, con cargos por asesinato.

La situación se desarrolló en las primeras horas del 11 de mayo, cuando Sanders contactó a emergencias declarando que se había desmayado y recién despertado tras ser agredida por su madre. Pese a los esfuerzos de reanimación por parte de los agentes, Sanders fue encontrada inconsciente en la cocina de su hogar y posteriormente declarada con muerte cerebral en el hospital.

El escenario que encontraron los oficiales fue caótico. Tras llegar a la vivienda y enfrentar la resistencia de Silveus para cooperar, descubrieron a la joven en estado crítico y procedieron con maniobras de RCP. Además, en la casa se hallaban tres niños menores de 10 años, lo que añade una capa de complejidad y tragedia al caso.

Esta conmoción ha levantado preocupaciones sobre la seguridad de los niños en el hogar y ha puesto el foco en la necesidad de mayores recursos y apoyo para las familias en crisis. El Departamento de Policía de Tampa está llevando a cabo una investigación completa mientras la comunidad intenta asimilar la magnitud de este acto de violencia intrafamiliar.

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