La depresión perinatal está emergiendo como un significativo desafío de salud pública a nivel mundial, particularmente afectando a mujeres durante y después del parto. Un estudio reciente ha arrojado luz sobre una posible solución innovadora que podría transformar la manera en que se aborda este problema.

Científicos de China y Estados Unidos han publicado un estudio en la revista ‘BMJ’ que examina el impacto de una única inyección de baja dosis de esketamina administrada justo después del parto. Los resultados son prometedores, mostrando una reducción significativa en la incidencia de episodios depresivos graves en madres que habían experimentado síntomas de depresión prenatal.

El estudio, que fue ciego y controlado con placebo, involucró a 361 madres con una edad promedio de 32 años, todas sin historial médico de depresión. Las participantes se dividieron en dos grupos: uno recibió esketamina y el otro un placebo. La investigación se extendió durante un período de dos años y se llevó a cabo en cinco hospitales en China.

Los resultados fueron impresionantes: a los 42 días del postparto, las mujeres que recibieron esketamina tenían un 75% menos de probabilidades de sufrir un episodio depresivo grave comparadas con aquellas que recibieron placebo. Sólo el 6,7% de las madres tratadas con esketamina experimentaron depresión grave, en contraste con el 25,4% en el grupo de placebo.

Además de su efectividad, el estudio también destacó la seguridad de la esketamina. Algunas participantes experimentaron efectos secundarios como mareos y visión doble, pero estos síntomas se resolvieron en un día.

El doctor Rupert McShane, profesor asociado de psiquiatría en la Universidad de Oxford y no participante en el estudio, comentó a ‘Euronews Health’ sobre la importancia de estos hallazgos: «Una sola dosis de esketamina intravenosa es extraordinariamente segura, eficaz y barata para las mujeres con riesgo de empeoramiento de la depresión tras el parto».

Este descubrimiento no solo ofrece un nuevo enfoque terapéutico sino que también plantea desafíos logísticos y financieros, especialmente en contextos donde la financiación para tratamientos innovadores puede ser limitada.

Con un potencial tan significativo, este estudio podría marcar un antes y un después en el tratamiento de la depresión postparto, ofreciendo a las nuevas madres una recuperación más rápida y efectiva.

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