Morelia, Mich., 6 de noviembre de 2023 — Los santuarios de Michoacán, destinos tradicionales para el espectáculo natural de la migración de la mariposa monarca, enfrentan este año un inesperado retraso en la llegada de estos icónicos lepidópteros. El frente frío número 8, junto con los recientes huracanes que impactaron el norte de México y el sur de Estados Unidos, son los principales responsables de este fenómeno, según expertos.

En el cerro del Campanario, del ejido El Rosario, en el municipio de Ocampo, las mariposas apenas comienzan a arribar, alterando la creencia tradicional de las comunidades mazahuas, quienes asocian su llegada con el Día de los Muertos, celebrado el 1 de noviembre.

Diego Gómez, junto con autoridades ejidales del santuario El Campanario, han observado que el cambio climático está modificando los patrones migratorios de las mariposas, que este año retrasaron su arribo. A pesar de este contratiempo, se anticipa la llegada de millones de mariposas a los cinco santuarios ubicados en la entidad, siendo El Campanario el que tradicionalmente atrae más visitantes, con una expectativa de al menos 200 mil turistas este año.

El legado de Homero Gómez, activista por la preservación de las mariposas monarca, vive en su sobrino, quien advierte de un invierno difícil. Por el momento, y para permitir que las mariposas descansen después de su largo viaje desde Canadá y Estados Unidos, el acceso al turismo está restringido.

Las autoridades ambientales se preparan para anunciar la apertura del santuario El Campanario en cuanto las condiciones sean propicias, esperando superar la cantidad de 160 millones de mariposas recibidas en 2022.

Sin embargo, la situación de los bosques de Michoacán es crítica. La tala inmoderada, cambio de uso de suelo y plagas han devastado seriamente la región, con un alarmante 40 por ciento de las áreas arboladas destruidas. Este deterioro ambiental ha llevado a la desaparición de colonias de mariposas en varias localidades.

Posterior al año 2000, la región sufrió un saqueo de madera que impactó gravemente más de 50 mil hectáreas de bosque, áreas claves para la supervivencia de la mariposa monarca durante su migración. Además, en el ejido de El Rosario y comunidades aledañas, la falta de empleo y la pobreza han impulsado la emigración de al menos 10 mil habitantes a ciudades más grandes, buscando mejores oportunidades.

Este fenómeno no solo pone en riesgo la tradición y el espectáculo natural de la migración de la mariposa monarca, sino que también subraya los desafíos que el cambio climático y la degradación ambiental representan para las comunidades y la biodiversidad local. El mundo observa y espera, mientras Michoacán se prepara para recibir a uno de los viajeros más asombrosos de la naturaleza, aunque esta vez, un poco más tarde de lo acostumbrado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *