En México, cuando las festividades llegan, los faroles de papel iluminan nuestros corazones y nuestras calles con su colorido resplandor. Estos adorables adornos, que dan vida a las celebraciones, tienen una historia que se remonta a hace más de un siglo y están enraizados en la tradición artesanal de nuestro país.

 

Origen en Zumpango, Estado de México: Los faroles de papel que embellecen nuestras festividades mexicanas son originarios del municipio de Zumpango, en el Estado de México. Esta centenaria tradición es cuidadosamente preservada por la familia Chávez Chávez, artesanos que han dedicado tres décadas a esta labor.

 

Inspiración en Tlaquepaque, Jalisco: La técnica para crear estos faroles la aprendieron de don José de Jesús Delgado, quien era originario de Tlaquepaque, Jalisco. Fue allí donde estos faroles de papel encontraron su inicio. Según cuentan los artesanos, Don Jesús Delgado obtuvo la idea de una revista china en la que vio faroles similares. Aunque en la revista eran de trapo, este artesano jalisciense decidió que sería una gran idea hacerlos de papel.

 

Un Proceso Artesanal: A diferencia de los faroles chinos de papel, que son impresos en serie, los faroles mexicanos son verdaderas obras de arte que se trabajan y pintan de manera artesanal. La familia Chávez Chávez crea todas las piezas a mano, con un proceso que incluye la pintura del papel, los dobleces, la moldura final y la decoración. Se estima que producen entre mil y mil 500 faroles en una semana.

 

Diversidad de Figuras y Diseños: Los faroles de papel mexicanos se presentan en una variedad sorprendente de figuras y diseños, desde copas y campanas hasta pagodas y calabazas, sin olvidar casitas, tambores, cobras y cadenas, entre otros. Seguramente has visto estas coloridas creaciones decorando las calles de tu localidad durante las festividades.

 

El Taller en Zumpango: El taller de la familia Chávez Chávez se encuentra en el callejón Del Muerto S/N, San Marcos, 55606, Zumpango de Ocampo, Estado de México. Allí, los ingredientes necesarios para elaborar estas piezas incluyen papel bond, colorante o anilina, alambre y engrudo. Cada farol pasa por un meticuloso proceso de creación, que incluye la pintura del papel, los dobleces y la forma final, modelada a mano con alambre y engrudo.

 

Preservación de la Tradición: Este oficio es más que una fuente de ingresos para la familia Chávez Chávez; es un legado que transmiten de generación en generación. Los hijos y nietos aprenden este arte, asegurando que la tradición de elaborar faroles de papel continúe iluminando nuestras festividades durante muchos años más.

 

Los faroles de papel son un testimonio vivo de la riqueza de las tradiciones artísticas mexicanas, un recordatorio de que la creatividad y la artesanía siguen iluminando nuestras celebraciones y un lazo que une al pasado y al presente en un resplandor de color y alegría.

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