A solo unas horas de la Ciudad de México, se esconde un paraíso para los amantes de la aventura y la naturaleza: El Tenexate. Este destino, ubicado en Tlatlauquitepec, Puebla, es un santuario de aire fresco y aguas cristalinas, ideal para desconectarse de la rutina y sumergirse en la belleza de sus paisajes selváticos y oyameles.

 

El Tenexate, cuyo nombre proviene del náhuatl y significa «agua calcárea», es famoso por su cascada, un espectáculo natural que durante la temporada de lluvias ve triplicar su caudal, convirtiéndose en un atractivo imponente para los visitantes.

 

Además, el lugar ofrece la posibilidad de practicar deportes extremos como el rappel, con una caída de 35 metros que promete adrenalina y diversión.

 

Cada año, El Tenexate se viste de fiesta con un festival que permite a los asistentes disfrutar de un paseo en lancha mientras observan luciérnagas danzando sobre el agua.

 

Para aquellos que buscan extender su estancia, el rancho Betania ofrece la opción de acampar y disfrutar de la gastronomía local, donde la mojarra es un platillo imperdible.

 

El viaje desde el centro de Tlatlauquitepec hasta El Tenexate dura aproximadamente 2 horas y 23 minutos, una distancia que bien vale la pena recorrer para encontrarse con este tesoro escondido.

 

Además, el municipio de Tlatlauquitepec celebra en septiembre su Feria Tlatlauquitepec, una de sus más bellas tradiciones, que sin duda enriquecerá la experiencia de los visitantes.

 

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