CDMX a 14 de marzo, 2024.- En un contexto donde la migración se ha convertido en uno de los temas más espinosos en la relación bilateral entre México y Estados Unidos, la postura de México ante las próximas elecciones en ambos países cobra especial relevancia. El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha dejado claro que México no tomará partido por ningún candidato en las elecciones estadounidenses, manteniendo una postura de neutralidad y respeto hacia los procesos democráticos del vecino del norte.

 

La visita simultánea de Joe Biden y Donald Trump a la frontera sur de Estados Unidos pone de manifiesto la importancia del tema migratorio en la campaña presidencial de 2024. Mientras Biden se dirige a Brownsville, Texas, para reunirse con agentes de la Patrulla Fronteriza y funcionarios locales, Trump se encuentra en Eagle Pass, Texas, acompañado por el gobernador Greg Abbott y Brandon Judd, presidente del Consejo Nacional de la Patrulla Fronteriza.

 

Ambos buscan capitalizar políticamente el tema de la inmigración, que ha sido un punto de fricción durante la administración de Biden debido al número récord de migrantes que han cruzado hacia Estados Unidos.

 

En México, las elecciones de 2024 también se perfilan como un momento decisivo, con la migración como un tema central. Las definiciones políticas de México con respecto a la administración de Biden serán cruciales, y el ganador de las elecciones mexicanas deberá establecer una agenda que no solo responda a la perspectiva estadounidense, sino también a la mexicana.

 

La relación bilateral abarca temas de seguridad, narcotráfico, energía, medio ambiente y el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

 

La postura de Trump, cada vez más antimexicana, podría significar un endurecimiento en las relaciones bilaterales si resulta electo.

 

Por otro lado, la creciente presencia de China en la economía de México y en las cadenas de suministro a Estados Unidos es otro factor que podría influir en la percepción electoral estadounidense.

 

En este complejo escenario, México ha reiterado su compromiso de proteger a los mexicanos en el exterior y de asegurar el respeto de sus derechos.

 

La relación entre ambos países ha evolucionado desde la era Trump, con AMLO ajustando el tono de su discurso y buscando mantener una cooperación estrecha, incluso si la retórica es menos cálida.

 

Claudia Sheinbaum, candidata a la presidencia de México, ha propuesto continuar la estrategia de AMLO de invertir en los países de origen de los migrantes, una postura que busca una solución a largo plazo al problema migratorio.

 

Esta visión se alinea con la de López Obrador, quien ha propuesto un plan de 10 puntos para atender la migración, incluyendo un presupuesto de 20.000 millones de dólares anuales para apoyar a países pobres de América Latina y el Caribe.

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